Articulos

Comprender el aprender

(Primera parte)

Dos tipologías humanas frente al aprendizaje
Vamos a ver cómo las personas en relación con sus modelos 
mentales eligen transitar o permanecer en las diferentes zonas de aprendizaje.
Básicamente vamos a diferenciar dos tipologías: 
Los sabelotodos (o “knowers”)
Los aprendices (o “learners”)

 

La primera paradoja del aprendizaje es que para aprender partimos de la ignorancia, del no-saber; sin embargo, en nuestra cultura admitir que no sabemos es una amenaza para nuestra imagen pública e impacta negativamente sobre nuestra autoestima. La sociedad actual aprecia el conocimiento más que la voluntad de aprender. (Culturalmente, somos elogiados y premiados por lo que sabemos y pagamos un elevado precio por lo que no sabemos: aplazos, vergüenza, pérdida de autoestima, críticas, postergaciones laborales, castigos, marginación e incomunicación). El problema es que las personas inmersas en la dinámica cultural quedan inmovilizadas en la trampa de “parecer competentes”, de fingir que saben, aún cuando no saben. Esta pretensión está en el corazón del sabelotodo, una identidad construida en torno al miedo y a la necesidad permanente de tener razón, independientemente de la efectividad de esa razón.

El sabelotodo no es quien sabe todo, sino quien construye su autoestima en la aprobación de los otros. Por este motivo, es frágil, necesita permanentemente el reaseguro de su certeza, se siente expuesto, vulnerable.

En el otro polo se encuentran los “aprendices”. Es importante destacar que no existen 100% aprendices y 100% sabelotodos.

 

La inmensa mayoría de nosotros conjuga las dos características, inclinándose a veces hacia una y otras veces hacia otra.

Lo esencial es reconocer en qué áreas nos cuesta admitir nuestra ignorancia.

 

Aprendamos a identificarlos

 

El “Sabelotodo”

• Siempre tiene razón.

• Siempre está en lo correcto.

• Siempre sabe qué hay que hacer para resolver cualquier problema.

• Necesita explicar cómo es posible que las cosas sigan sin funcionar- aún él teniendo todas las respuestas.

• Explica los errores (aspectos a mejorar) sin asumir responsabilidad.

• La causa de los problemas siempre está en otro - que no aplica en forma debida la solución.

• Siempre encuentra una “explicación tranquilizante” (llamamos “explicación tranquilizante” a aquella que atribuye exclusiva causalidad a factores que se encuentran fuera del control de quien explica. Permiten mantener la ilusión de competencia personal frente a la realidad del fracaso).

• Es el espectador por excelencia.

• Sabe qué tendrían que estar haciendo los demás.

• No escatima críticas hacia los que no hacen lo que deberían estar haciendo.

• Al no verse como parte del problema, tampoco puede verse como parte de la solución.

 

El Aprendiz

1. Privilegia las “explicaciones generativas” (llamamos “explicaciones generativas” a aquellas en las que el individuo asume la responsabilidad de las acciones necesarias para impactar en la realidad).

2. Reconoce la importancia de los factores que se encuentran fuera de su control.

3. Se concentra en las variables que puede modificar. (entrenarse, ganas de aprender, preguntar…) no en aquéllas que no dependen de la persona (fallos de juez, pelotita pica mal, hay mucho viento etc…)

4. Es necesario arraigar la autoestima en el éxito a largo plazo.

5. Comprende que todo resultado es consecuencia de la comparación entre un determinado desafío del entorno y su capacidad de respuesta frente a él.

 Asume responsabilidad frente a los resultados.

7. Se reconoce como protagonista.

8. Mirada “desde afuera” de cómo nos vemos jugando tratando de ser imparcial (sin juzgar)

 

Autor: Ariel Sassone
Counselor -Prof de Tenis en AG Tenis-Argentina

Próximamente la Parte II

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